Hablando con mi crítico, una de las personas que más y mejor me conocen, me recordó lo que tantas veces había pregonado... "la vida se compone de círculos, que se van cumpliendo, que se cierran para dar cabida a otros nuevos".
He tenido que tragarme mis palabras, porque sí, estoy de acuerdo. No hay nada malo en reconocer que debo asumir lo que dije en su día. Las "cosas malas" ocurren a su debido momento, igual que las "cosas buenas". Y supongo que yo acabo de cerrar un ciclo.
Me decía que los últimos comentarios se unían a mi poco tiempo debido a los exámenes de fin de carrera, y las pocas ganas que se derivaban de ello. Y que al final, dejar de escribir durante un tiempo en el blog era lo que parecía que había estado queriendo desde mi vuelta de Viena. -Cierto, quiero centrarme en lo importante-. Son dos años escribiendo publicamente, y alguno más, sin mi nick más conocido, pero se cumple una etapa. Un círculo que se cierra, y que me abre otras posibilidades, volver a empezar y mejorar.
Siempre mejorar.