"Eres más rara que un perro verde"
No soy tan rara, como siempre me dice mi padre, pero es cierto, que esta semana he estado atravesando, tachán, tachán, una crisis?? Don Nicolás, mi viejecito encantador de la tienda de hilos conoce perfectamente mi interior, y parece que ha conseguido eliminar parte de los miedos que me atenazaban estos días.
Además, vuelvo a querer comerme el mundo, y no hay barreras que me impidan hacer nada de lo que me proponga. Hay veces que es necesario decírselo, y repetírselo, y darse cuenta, que una misma se pone las barreras a sus sueños.