Llamada

Ayer, necesitaba escuchar una voz conocida. No buscaba consuelo ni ayuda, como siempre, sino un apoyo. Y lo llamé. No debería haberlo hecho, y sobre todo, no debería haber confesado mis penas, pero no tuve otra idea.
Reconocí que no todo aquí es tan bueno como he querido hacer creer. Pero fue una decisión que tomé conociendo los distintos porqués que me motivaron a cambiar de "aires".
Etiquetas: en primera persona, la laguna, yo

1 Comments:
ánimo!
Publicar un comentario
<< Home