Pas grave
Apenas un día. La decisión no era nada fácil. He tratado de convencerme de que es la mejor opción. Para ella. Para mí.
No se ha quejado, lo que tal vez hubiera hecho más fácil la decisión. Sigue alegre al verme. Sigue todos mis pasos. Me busca. Y hasta sigue bailando samba. Esa es la cara alegre de todos estos años.
Anabel está avisada de que mañana por la tarde, la llevaré.
-Será rápido, ¿verdad?
-Sí, no te preocupes.
Vino a casa cuando tenía 16 o 17 años. La fuímos a buscar al aeropuerto. Venía encogida, asustada, con las orejas sin cortar. Era frágil, pequeña, pero su mirada brillaba. Se refugió en mis brazos, sobre una toalla, y durante todo el trayecto en coche, estuvo pendiente de mis manos. Parecía como si las hubiera estado necesitando tanto...
Mi madre se quedó varias semanas durmiendo en el salón, con Gala, porque no quería que se quedara sola, y se asustara. Venían a buscarme a Ballet, todas las tardes. Su gran amiga, Kika, una setter irlandés, la buscaba para jugar en cuanto pisaba la plaza del ballet. Es obediente, cariñosa, bailarina, nerviosa... Es una campeona.
Cuando nos dijeron que estaba enferma, se me cayó el alma a los pies. Pero seguía tan contenta! A pesar de las pastillas, las inyecciones... Ha luchado hasta el final. Y la que se ha rendido he sido yo.
No me gusta verla así. Delgada, en los huesos, arrastrándose por todas partes. Viene en cuanto me oye llorar, como queriendo decir que no me preocupe, que está todo bien. Tiembla.
MamaMaría le dijo a mi hermana, cuando tuvo que sacrificar a Tifón, que debía pensar en que es "mejor" que se muera un animal que una persona. Sé que no le alivió a ella en su día, y tampoco a mí. No soy egoista, y entiendo que tenía razón. Pero es Gala.
Y es como si le diera la espalda... ¿Cuando más me necesita?
No se ha quejado, lo que tal vez hubiera hecho más fácil la decisión. Sigue alegre al verme. Sigue todos mis pasos. Me busca. Y hasta sigue bailando samba. Esa es la cara alegre de todos estos años.
Anabel está avisada de que mañana por la tarde, la llevaré.
-Será rápido, ¿verdad?
-Sí, no te preocupes.
Vino a casa cuando tenía 16 o 17 años. La fuímos a buscar al aeropuerto. Venía encogida, asustada, con las orejas sin cortar. Era frágil, pequeña, pero su mirada brillaba. Se refugió en mis brazos, sobre una toalla, y durante todo el trayecto en coche, estuvo pendiente de mis manos. Parecía como si las hubiera estado necesitando tanto...
Mi madre se quedó varias semanas durmiendo en el salón, con Gala, porque no quería que se quedara sola, y se asustara. Venían a buscarme a Ballet, todas las tardes. Su gran amiga, Kika, una setter irlandés, la buscaba para jugar en cuanto pisaba la plaza del ballet. Es obediente, cariñosa, bailarina, nerviosa... Es una campeona.
Cuando nos dijeron que estaba enferma, se me cayó el alma a los pies. Pero seguía tan contenta! A pesar de las pastillas, las inyecciones... Ha luchado hasta el final. Y la que se ha rendido he sido yo.
No me gusta verla así. Delgada, en los huesos, arrastrándose por todas partes. Viene en cuanto me oye llorar, como queriendo decir que no me preocupe, que está todo bien. Tiembla.
MamaMaría le dijo a mi hermana, cuando tuvo que sacrificar a Tifón, que debía pensar en que es "mejor" que se muera un animal que una persona. Sé que no le alivió a ella en su día, y tampoco a mí. No soy egoista, y entiendo que tenía razón. Pero es Gala.
Y es como si le diera la espalda... ¿Cuando más me necesita?

1 Comments:
:(
(como se ponen lágrimas con emoticones???)
Aissss un abrazo muy fuerte para ti y otro para Gala. Pero muy fuerte muy fuerte.
En casa de mis padres, en el pueblo, siempre había perros. El último (el único que yo recuerdo, porque a los ateriores no puede conocerles, no había nacido) fue Roma, una perra preciosa, no me acuerdo mucho de ella, porque yo era muy pequeño y ella ya muy vieja....
Un besazo.....
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