lunes, mayo 23, 2005

Blanco o negro

Si es que cuando me pongo nerviosa, no veo que haya un camino intermedio. Y suelo interpretar de manera "extraña" las señales que van apareciendo. Que sé que es una tontería, que las cosas pasan porque tienen que pasar, y no hay que buscarle tres pies al gato (menuda expresión más boba), sino continuar.

Cuando me llegó la carta, pensé que lo que tenía que hacer era directamente irme a Tenerife, no tenía -ni tengo- tiempo para buscar otro piso, y, en definitiva, quería salir de esta ciudad, como una cobarde. Pero era necesidad.

Ahora lo veo de otra manera. Hace ya tiempo que me están diciendo que me vaya de ese lugar, que no es nada bueno, gente horrible que te insulta por el mero hecho de cruzar la plaza, lugar horrible lleno de idiotas, vecinos estúpidos, que no hacen más que dar portazos...
Aunque no me vaya, que no terminaba de convencerme... Ahora todo parece que cambiará.

El destino se ríe, pero hay que saber adaptarse a todas las circunstancias, pasito a paso, como me dijo, para encontrar la felicidad.

1 Comments:

Blogger dragonfly said...

Mi barrio es un lugar de contrastes y tiene zonas buenas, malas y peores. La zona nueva, donde vivo, es la más amplia y tranquila (salvo por el tráfico de un par de calles grandes). La zona antigua es... diferente... Para que te hagas una idea hay dos estaciones de metro que me quedan igual de (lejos) cerca. A una directamente ni me planteo ir, sobre todo de noche, porque de allí salen las cundas (taxis piratas) camino a los supermercados de la droga. A pesar de todo, después de mas de 11 años andando por aquí (mi instituto está a 400 metros de donde vivo ahora) nunca me ha pasado nada...
Cambiar de aires a veces es una necesidad, te deseo lo mejor y que en ese nuevo piso los vecinos no den portazos y encuentres la calma...
Un besazo Marta...

8:32 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home

SIGUEME EN TWITTER

Follow @MartikasPrez