Galatea, ma douce.
Escribía el otro día, en otro blog, sobre una decisión... ésta última que me afectaría de manera indirecta, pero muy directamente con mi pequeña fiera.
No es fácil decidir que hacer con ella, cuando han sido, son casi 8 años de convivencia. Ella está mala, pero no se queja. Yo estoy mala, pero no me quejo. ¿Cuestión de supervivencia?
He tratado de aguantar desde Noviembre, y lo hemos conseguido. Seguimos aquí. Las dos. Como antes.
Pero, ya es Abril. Y sigo con los mismos problemas que hace unos meses. Me resisto a creer que me puedo curar si ella sale de casa, y me asusta lo fríamente que acepté la decisión. Es como si estos años no hubieran servido de nada, como si los borrara de un plumazo al llevarla allí. No pienso en ello. Espero una llamada que sé que no va a llegar. No lo comento, no se lo digo. Pero me mira con esos ojos enormes, llenos de cariño, preguntandome que voy a hacer.
Y me callo. Y cuanto más se acerca el día en que ya no pueda estar con ella, por mi culpa, por mi decisión, más me callo.
Sé que un animal no es lo mismo que una persona, pero sólo aquellos que han tenido un animal consigo, saben que lazos se pueden establecer.
Y Galatea, es algo más que un perro.
No es fácil decidir que hacer con ella, cuando han sido, son casi 8 años de convivencia. Ella está mala, pero no se queja. Yo estoy mala, pero no me quejo. ¿Cuestión de supervivencia?
He tratado de aguantar desde Noviembre, y lo hemos conseguido. Seguimos aquí. Las dos. Como antes.
Pero, ya es Abril. Y sigo con los mismos problemas que hace unos meses. Me resisto a creer que me puedo curar si ella sale de casa, y me asusta lo fríamente que acepté la decisión. Es como si estos años no hubieran servido de nada, como si los borrara de un plumazo al llevarla allí. No pienso en ello. Espero una llamada que sé que no va a llegar. No lo comento, no se lo digo. Pero me mira con esos ojos enormes, llenos de cariño, preguntandome que voy a hacer.
Y me callo. Y cuanto más se acerca el día en que ya no pueda estar con ella, por mi culpa, por mi decisión, más me callo.
Sé que un animal no es lo mismo que una persona, pero sólo aquellos que han tenido un animal consigo, saben que lazos se pueden establecer.
Y Galatea, es algo más que un perro.

1 Comments:
Supongo que estas meditando si tu alergia mejoraría alejandote de tu mascota, Galatea... que es casi como un amigo.... Tiene que ser duro. Mis padres, cuando estaban en el pueblo (mi padre se vino con 23 a Madrid y ahora tiene 61, para que te hagas una idea del tiempo que hace) siempre tenían perros y otros animales (de labor) como burros, mulas ... y por ellos se el cariño que se les coge
Publicar un comentario
<< Home