Sol naranja...
... Sobre el Ebro, pasadas las 7 de la mañana.
No me gusta la ciudad, pero he de reconocer que tiene unos paisajes maravillosos.
El parque Primo de Rivera con la blanquecina y extraña niebla del mes de diciembre. Los limpios paseos con la lluvia de semanas atrás. El terrible viento de las tardes (y mañanas, y noches...) que se cuela entre las desnudas ramas de los árboles del parque, en constante susurros. Aunque a veces, se escapen los gritos fríos como la nieve.
No me gusta la ciudad, pero he de reconocer que tiene unos paisajes maravillosos.
El parque Primo de Rivera con la blanquecina y extraña niebla del mes de diciembre. Los limpios paseos con la lluvia de semanas atrás. El terrible viento de las tardes (y mañanas, y noches...) que se cuela entre las desnudas ramas de los árboles del parque, en constante susurros. Aunque a veces, se escapen los gritos fríos como la nieve.

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