Peur: vis-à-vis
Cuando no levantabas más de un metro del suelo, tenías claro que querías hacer con tu vida.
Ser veterinaria y tener muchos niños. O ser profesora y tener muchos animales. Curioso como siempre ligabas ambas cosas. Incluso cuando te convencieron para estudiar otras cosas, siempre tenías en mente, que, en su momento, darías el paso definitivo.
Y lo diste. Como tantas otras veces en tu vida, saltaste sin paracaidas, te arriesgaste, y al menos, por el momento, sigues feliz en ese aspecto.
El único temor que tenías era el paso del tiempo, hoy, sé que se ha convertido en verdadero pánico, y que tus pesadillas rondan siempre ese tema.
Cuando te olvidas de algunas cosas, tú, que siempre has tenido una especie de agenda electrónica en la cabeza, te asustas, y aunque hablas entre bromas, piensas: "estoy alzheimica", y tu expresión cambia. Esperas que no sea debido más que al cansancio, a los nervios de los últimos meses, pero te quedas con la duda.
Últimamente, tus ataques de ansiedad han disminuido, pero el otro día, me asustaste, pocas veces te habías quedado sin respiración. Influye eso en tu temor?
No soportas que nadie te ayude, nunca has pedido ayuda, y sentirte inútil, te destrozaría tu estima. Y a tí.
Sigues manteniendo viva esa llama de niña inocente, y de vez en cuando, necesitas que alguien, te abrace, y te susurre, que no pasa nada. Como antes.
Ser veterinaria y tener muchos niños. O ser profesora y tener muchos animales. Curioso como siempre ligabas ambas cosas. Incluso cuando te convencieron para estudiar otras cosas, siempre tenías en mente, que, en su momento, darías el paso definitivo.
Y lo diste. Como tantas otras veces en tu vida, saltaste sin paracaidas, te arriesgaste, y al menos, por el momento, sigues feliz en ese aspecto.
El único temor que tenías era el paso del tiempo, hoy, sé que se ha convertido en verdadero pánico, y que tus pesadillas rondan siempre ese tema.
Cuando te olvidas de algunas cosas, tú, que siempre has tenido una especie de agenda electrónica en la cabeza, te asustas, y aunque hablas entre bromas, piensas: "estoy alzheimica", y tu expresión cambia. Esperas que no sea debido más que al cansancio, a los nervios de los últimos meses, pero te quedas con la duda.
Últimamente, tus ataques de ansiedad han disminuido, pero el otro día, me asustaste, pocas veces te habías quedado sin respiración. Influye eso en tu temor?
No soportas que nadie te ayude, nunca has pedido ayuda, y sentirte inútil, te destrozaría tu estima. Y a tí.
Sigues manteniendo viva esa llama de niña inocente, y de vez en cuando, necesitas que alguien, te abrace, y te susurre, que no pasa nada. Como antes.

2 Comments:
Al fin y al cabo, todo el mundo tiene sus propios miedos. Lo malo es cuando uno se junta con otro, y en vez de uno, son dos, y a esos dos, se junta un tercero. Y al final, no tienes a nadie para que te tranquilice, y te diga que no pasa nada, que no son más que tonterías, que pasan por una cabecita loca como yo.
Ayer estaba dando vueltas en la cama intentando dormirme (siempre me cuesta dormir los domingos, sera el cuerpo que quiere apurar el fin de semana) y me acordaba de este post, de la frase del final, pero como tantas otras veces no me acordaba donde lo había leido-visto-oido...
Yo me asusté mucho el primer día que me dejé la puerta de casa entreabierta. Salí, estaba convencido de que la había cerrado, pero no, me la dejé entreabierta, apenas un hilito. Ahora raro es el día que no me tengo que dar la vuelta en los primeros escalones de la escalera para ver si he cerrado la puerta...
Uff y en la puerta del trastero casi nunca recuerdo si que hechado la llave, debería tener un chivato rojo como los coches o una alarma...
Hoy estaba currando y me decía que tengo que volver a coger el coche, porque a final de septiembre tengo clase otra vez y tardo un montón en ir a la universidad desde que cambiamos de lugar de trabajo. Tengo el carnet desde hace más de seis años, pero apenas he cogido el coche, supongo que no termino de convencerme de que soy capaz de dominar una máquina de más de 1000 kg, soy muy nervioso, mucho...
Primero tengo que atreverme a sacarlo del garaje, por esa rampa tan estrecha y tan empinada...
Luego a callejear y a meterme por la m-40...
Todo era mucho más facil cuando no levantabas un metro del suelo y si, necesito que alguien me abrace, y me susurre, que no pasa nada.
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